Grupo Chambelan, Descartes a Kant, The Vulture, Lost Acapulco y Silverio en Monterrey

El Grupo Chambelán tiene onda: techno-cumbia con sampleos muy de “librería de efectos para estación de radio de pop y/o tropical”. Lo único que no los deja despegar en vivo es que no hay una verdadera coordinación rítmica y los MC’s no pueden mantener el beat y parecen osos en cuerda floja. Por lo demás son divertidos, ocurrentes, brincan mucho mejor que Rigo Tovar y seguro sus diapositivas han de estar muy chidas pero en el lugar no se veían muy bien. El público se ríe mucho con los sampleos de “Street Fighter” como el “anuuuken, anuuuken, an-an-anuuuken”, baila medio chuntaro y a veces hace fila y pasean por todo el salón como en boda.
Dejan buen sabor de boca para lo que sigue: Descartes a Kant. Las chicas salen de enfermeras sangrientas y los tíos salen como de médicos asesinos. Son una grata sorpresa y son obvias las comparaciones: que suenan a John Zorn, que a Mr. Bungle, que a no se quien, pero todas las “críticas” terminan con “lo chido es el sello que le dan las dos chavas guitarristas”. Y sí, hacen buenos ruidos y muy buenos coros que van de lo dulce a lo desquiciado. El baterista que tiene un look del Tío Lucas en esteroides putea los platillos y en conjunto, la banda logra captar la atención. A veces por el poder de las rolas, a veces por los calzones de las enfermeras, a veces por los silencios, es un buen show, una buena banda, buen control escénico y lo único malo es que el audio rebota por todos lados así que para apreciarlos hay que ponerse tapones en las orejas. Viene el turno de The Vulture. Mucha gente se ha ido del lugar o a un anexo donde hay música grabada. The Vulture es un cuarteto con pinta muy normal que cuando comienzan a tocar desconciertan: suenan CHINGON. Suenan a un stoner no tan pacheco pero igual se disfruta. Pocas personas estamos viéndolos y sintiendo sus rolas. Son de esas bandas que no hacen COMO QUE SE PRENDEN, simplemente sienten sus propios riffs. Las pocas personas aplauden y otras simplemente están sentadas ahí esperando a Lost Acapulco y a Silverio. Lost Acapulco no tocaron por broncas con los organizadores que al parecer no cumplieron con lo acordado. Muchos asistentes pidieron que se les devolviera su varo. Silverio ya se escuchaba en las bocinas cuando yo ya me iba al hotel cerca del Parque Fundidora. Buena noche en Monterrey que pudo estar muy chingona.

HOSTS

Warpig