¿Andas con un pendejo?

Una de mis mejores amigas andaba en crisis. Su marido es un pendejo. Eso no es nada raro: ¿Cuantas veces has visto que una amiga tuya anda con un pendejo?. Y todos se lo dicen y ella se aferra. Es como en las sectas religiosas: mientras más le digas a un “creyente” que se dé cuenta de que le están lavando el cerebro, más se interna en las profundidades de la secta y su manipulación mental.
Mi amiga pasó por todo: humillación, celos, la amante, golpes, indiferencia y luego la clásica etapa de “es que mejor me aguanto por los niños”. El pendejo este la trataba con la punta del pie para luego irse a meter a su cama con la típica onda del (pongan tono de imbécil-naco) “discúlpame, amor, es que a veces no sé lo que hago”.
El brillante marido de mi amiga se “portaba bien” tres días y luego todo volvía a la normalidad: insultos, llegadas de madrugada y todo lo típico. El pedo es que se trata de un hombre (llamémosle así) que es como un niño tarado pero de 40 años. Muchos entramos en esa categoría, a hueeeeevo que si, pero al menos no tenemos hijos. Y hay una gran diferencia en ser un niño de 40 años a ser un niño TARADO de 40 años. El esposo de mi amiga es un niño TARADO de 40 años con dos hijos. Ai’stá la chingadera. ¿Puede estar peor?. Si. Es un niño tarado de 40 años cuya familia lo “apoya”. Sigue siendo el nene. El nene que ya tiene dos hijos y de los cuales nunca se hará responsable.
Cuando me dicen que una conocida anda “con un pendejo” nunca lo creo hasta que sus acciones lo delatan. Cuando una chica dice “es que ando con un pendejo” no le creo a la primera. Me ha tocado estar bajo el escrutinio de los dañinos y siempre mamones amigos de la novia. Esos que por no reírte de sus idioteces te consideran “el pendejo” que anda con su amiga: ¿Pero por que anda con ese pendejo, eh?. A veces esa pregunta está incompleta. La verdadera pregunta es: “¿Pero por qué anda con ese pendejo que no es como nosotros ni como ella?”. Claro, la respuesta es precisamente esa: Porque no eres como ellos, ni como ella. Sencillo. O como dice el Dr. Alderete: “Senci-sho”
Para no generalizar (que a muchos lectores se les ha pegado esa pinche costumbrita de decir “no generalices”) podría decir que hay amigos-de-la-novia que son a toda madre y muy “senci-shos” pero LA MAYORIA, hijos de la chingada: odiosos.
En palabras de Salinger: “Cuando estas chicas salgan de la Universidad la mayoría se casarán con cretinos. Tipos de esos que se pasan el día hablando de cuantos kilómetros pueden sacarle a un litro de gasolina, tipos que se enfadan como niños cuando pierden en el golf o algún juego tan estúpido como el ping-pong, tipos mala gente de verdad, tipos que en su vida han leído un libro, tipos aburridos”
Podríamos sustituir “cretinos” por “pendejos” y “ping-pong” por “futbol llanero” o “gimnasio”. No sé. El caso es que mi amiga al fin DICE que se cansó y ya me hecha choros de “autoestima”, “sobajar”, “salir adelante”. Espero que sea verdad porque la que tiene que cambiar es ella. Esperar que cambie un niño de 40 años TARADO es una pendejada.

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