Brincolín y futbol

No sabía que se podía rentar un futbolito pero bueno, si en esta ciudad puedes rentar bellas chicas y senadores, claro que se puede rentar un futbolito!. Se los recomiendo para esas fiestas de cumpleaños de los sobrinos pero...la verdad es que los adultos son los que terminan desplazando a los niños. Solo traten de que los clavados no jueguen porque se enojan si alguien a quien no consideraban “competitivo” les gana y se encabronan y le quitan el ambiente cordial a la fiesta. Ja.
Y las niñas saltan y gritan en el “brincolín”, odio esa palabra ¿quien lo habrá bautizado?, seguro un niño.
Entonces, gano algunos partidos con mi sobrino pero llega otra pareja y nos elimina. Mi sobrino apenas y le puede dar vueltas a sus jugadores y se frustra. Pero cuando ganamos es toda sonrisa y levanta los brazos. Le debo comentar que es un juego FAMILIAR, nadie gana ni pierde, solo se ceden los puestos para que todos juguemos. Es un niño de 8 años y de verdad a mi me frustraría mucho que llegara a ser de esa banda que NECESITA ganar a toda costa. Al “ceder nuestro puesto” (jajajaja) me quito los zapatos y me aviento clavado en el (chingao, odio esa palabra) “brincolín”. El escuincle que lo bautizó seguro vió un “Broncolín” y lo relacionó con “brincar” y ya: “Mamá, mamá, quiero subirme al brincolín!”. Cabrón. La mamá seguro así le preguntó al que lo renta: “Oiga, a como renta el brincolín ese?” y el que lo renta pensó: “Brincolín? Que pendejada, pero bueno...pus va a pagar”. Y ya...se le quedó.
Vuelo hacia el (chingado) brincolín y cuando toda mi masota corporal desinfla una gran área, infla otra gran área y las niñas de 4 años y un niño como de 9 salen disparados hacia el cielo. Han de haber sentido bien chingón. Dicen los invitados adultos que los niños pusieron carita de “no sé que pasó y no sé si me gustó o me aterrorizó”. JAjajajaja. Me gustaría poder decir algo así...de ALGO.
Recuperadas del “shock”, las niñas me atacan pero mega-sonrientes: “Fuera!! Fuera!! Esto es para niños! Fuera!”. Me golpean con globos y gritan con ese timbre tan cabrón y agudo que solo las niñas de 4 años pueden hacer sin esfuerzo. Gritos que le quedarían bien a una película como “Texas Chainsaw Massacre” y...a una fiesta con “brincolín”.
Mi sobrina era bien dulce en sus primeros años, luego se hizo bien “dark”. Era fan de Obi-Wan-Kenobi y cuando le cagaba una persona abría su mano derecha y la “empujaba” en su mente. Le aplicaba “La Fuerza”. Tiene 4 años ya. El kinder le ha quitado un poco lo darkie. De todos modos, algunas veces sigue hablando y poniendo caras como la de su personaje favorito de “Blanca Nieves”, si, Gruñón.
En el stereo suena el soundtrack de “31 minutos”, una serie de canal 11 que no trata a los niños como idiotas. No me he podido quitar de la cabeza una que díce “Bailan sin César, bailan sin César”. Pero de repente entra algo de Lost Acapulco y algo que me sorprende: En el disco de “31 Minutos”, al final, viene una rola que alguna vez puse en Gabba-Gabba y la piden mucho. Una que dice “Pipí. Caca culo pedo pis. Pipí. Caca culo pedo pis”. Y los niños la están cantando!. ¿Alguien me podría decir si sale en “31 minutos”?.
Ya comiendo pastel...veo a toda la familia: unos echan desmadre en el futbolito, otros platican para recuperar el tiempo que no han estado cerca, otros pasan rebanadas de pastel, los niños brincan. Tengo una familia muy chida.
Les dejo aquí el video de “Bailan sin César” y aquí les dejo otro GRANDIOSO

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