Embarazo en Oaxtepec

“Rápido, ponle al canal donde salen los ministros de la Suprema Corte de Justicia, está muy cabrón” me dijo un cuate por fonk.
Pero no estaba en casa así que después me contaron que algún ministro dijo que los militares con VIH eran un peligro para sus compañeros dando argumentos en la onda de “Si te metes a esa alberca de Oaxtepec vas a salir embarazada” o “Si te masturbas te salen pelos en la mano”.
Creí que me estaban cotorreando, no puede ser que la justicia esté en manos de personas así. Neta que no lo podía creer y pensé “este cabrón está exagerando” (o sea, mi cuate, no el ministro al que se le atribuyen esos....pues si: argumentos)
Luego, Dennise Maerker en alguno de sus espacios también subrayó el hecho.
Me sucede muy seguido que cuando escucho algo digamos...increíble, me fugo. Me voy quien sabe a donde. Pienso en un campesino o en lo que haría mi papá ó Lemmy ó alguno de los pocos héroes que me quedan.
Es por eso que no puse mucha atención pero fue Ciro Gomez Leyva o Victor Trujillo o Joaquín López Doriga quien agregó: “Era impresionante. Se estaba legislando basándose en la IGNORANCIA”.
Definitivamente todo está perdido.
En una nota de Fabiola Martínez del periódico La Jornada y enriquecida por Carlos Monsivais en Proceso se establece que:
“El Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación percibe al año 3 millones, 705 mil 512.45 pesos (más de 300 mil dólares), un sueldo base (408 mil 597.88 pesos), compensación garantizada de (1.6 millones), prestaciones (859 mil 689 pesos) y 741 mil 902 pesos por apoyo al ahorro.
Como prestaciones mensuales se agrega, para el caso del ministro presidente, ministros y titular del Consejo de la Judicatura Federal, una compensación especial, además de otro pago por decanato, de acuerdo con las funciones jurisdiccionales que implica cada cargo, así como un fondo de reserva individualizado, entre otras prestaciones semestrales y anuales. Los apoyos para los altos mandos incluyen asignación de uno o más vehículos, hasta tres equipos de comunicación móvil, gastos para alimentación y, en su caso, becas, uniformes de trabajo y prestaciones médicas complementarias, entre muchos otros beneficios.”
Lo cual...creo yo que está muy bien!!!. Todos quisiéramos una chamba bien pagada.
Así como ganan deben de chambear y por algo estudiaron. Ha de ser aparte muy difícil ser ministro en un país tan deteriorado como el nuestro.
Pero neta que nadie se embaraza de tan solo nadar en Oaxtepec.

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