Erdá?

No puedo creer que todavía los polis me paren, metralleta en mano, por “sospechoso” ¿De plano?. Revisan papeles, verificaciones del auto, una y otra vez las mismas preguntas: ¿A dónde va? ¿Dónde trabaja?. Chale… ¿nada más porque estoy feo y gordo? ¿Los guapos no roban? ¿Y los delgados?
El que anda marihuano me dice: “El nombre de su licencia no coincide con el de la tarjeta de circulación. El carro está a nombre de una señorita. ¿Quién es?”. Lo primero que quiere uno responder es: “Te vale verga” pero el dedo en el gatillo de la metra recomienda una respuesta mas amable: “Pues, puede ser mi novia, o mi vecina o mi cuñada o mi jefa o una compañera de trabajo que me prestó su auto. ¿Soy sospechoso de algo?”. Y me dice: “Mire, yo le estoy hablando bien, erdá?. No sé por que se pone en ese plan”. Jajaja. Tal vez es porque la metra me pone nervioso y su grado de marihuanez también. Tal vez es porque ya va a empezar mi programa de radio y yo sigo aquí, viéndolo. Tal vez es porque el fin de semana un camión hizo mierda mi auto (mierda en verdad, de hecho, doy gracias de seguir vivo). Erdá?.
Pasa el tiempo y ellos tienen mis papeles. Las pinches lucecitas cagantes de la patrulla ya me sacaron de quicio. No encuentran nada. Ahora se acerca el poli buena onda:
- Estamos verificando sus papeles. Es una revisión de rutina.
- ¿Es un operativo, oficial? (quería que dijera “operativo” porque me late como se oye esa palabra en su dialecto pero no, no lo hizo).
- No. Lo que pasa es-de-que por aquí se roban muchos carros. Pero ‘orita que me den los resultados, si no hay nada, se puede retirar.
Los “resultados” no llegaban. El marihuano se acerca otra vez (chingadamadre):
- Ábrame su cajuela, por favor (ya saben, palabras amables pero tono culero).
Me bajo del auto y le doy las llaves:
- Pues ábrala usted.
- No no, eso no lo puedo hacer. ¿Se está negando a abrir la cajuela?
- Tan no me estoy negando, que le estoy dando mis llaves para que la abra usted.
No las toma y se regresa a su patrulla. ¡Madres!. ¿Qué irá a sacar? ¿Un pinche misil anti-aereo? Si ya trae metra y una madre que parece Glock. ¿¿¿Yo??? Ja, en bermudas, chanclas y playera. Son ya las 23:10 hrs. Anoto entonces el número de patrulla y le digo al Marihuanazo “deme su nombre, por favor”. Se voltea, se tapa su nombre con una mano. Hace como que no me escuchó. Mmm, qué extraño. El “buena ondita” me da su nombre y placa. El Marihuano se hace mega pendejo. Anoto y me voy OTRA VEZ al carro. Se acerca el “Buena ondita”:
- ¿Onde trabajas, güero?. (¿¡¿¡¿¡jajajaja, güero de donde?!?!?!).
- Voy aquí al IMER, en Mayorazgo.
- ¿Trabajas en el radio?
- Ahí tengo un programa.
- ¿Por qué no me dijistes antes?
- Porque no soy periodista ni nada. Solo hablo en un programa.
- No, pues es que los de medios reciben un trato especial.
- Ah... pues… no. No vaya usted a creer que le estoy pidiendo que me deje ir porque soy “del radio”. Haga lo que tenga que hacer.
- Sí, no, es que, mire, o sea que, a ver, déjeme ver que dicen…
Al poco rato regreso y me dió mis papeles y me dijo: “Puede retirarse”. El marihuano seguía anotando cosas en una libretita. Y ya. Fui a hacer mi programa. Erdá?.

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