Simplemente

Aunque a mucha gente a mi alrededor le parezca extraño, imposible o sencillamente esté en desacuerdo... me considero una persona simple. De gustos simples, deseos simples, expectativas simples: simplemente simple.
En el desarrollo del concepto de la simplicidad estarán siempre los desacuerdos. ¿Qué es la simplicidad?
- Dice la Real Academia de la Lengua Española: Sencillez, candor. La cualidad de ser simple, sin composición.
- Wikipedia añade: una forma de vida no agresiva en su más amplio sentido.
Exactamente. ¿Para qué carambas tenemos que pelear porque tú crees a pie juntillas en el Peje y el vecino en Calderón? O, ¿porque éste la va al América y el otro a los Pumas o a las Chivas? Cuando en realidad lo único que nos interesa es poder expresar nuestra opinión y que ésta sea respetada... ¿o es que buscamos algo diferente a nuestra libertad de expresión? ¿Acaso buscamos pleito... buscamos ser escuchados y el único recibo o comprobante de la atención es un pleito? ¿Somos acaso tan primitivos que actuamos como aquella mujer en plena calle que al defenderla hace 20 años del marido golpeador me detuvo violentamente diciéndome que no me metiera con su marido y que él la golpeaba porque la amaba?
¿Es que solo así podemos confirmar y reconfirmar nuestras preferencias... por medio de una respuesta violenta en contra?
Y regreso a la simplicidad: yo aseguro que no.
Estoy convencido que no me hace más patriota comprar una banderita de México hacia el 15 de septiembre... ni mejor hijo el endeudarme con la tarjeta de Sears al acercarse el día de la Madre.
No me hace mejor padre caer en el juego de mis hijos al comprar un Play Station ni peor padre por no hacerlo.
No soy un mejor marido por comprar un anillo de diamante y ¡sí un ojete por ponerle el cuerno a la susodicha aunque yo ponga como pretexto o justificación que no me pela, que se ha puesto gorda o guanga, que se ha perdido la aventura del amor o que estoy bajo una guerra de "stress"!
No soy un mejor mexicano al SI VOTAR respondiendo a las campañas del IFE cuando sé por experiencia que es el mismo IFE el que encubre la mano negra en tiempos de elecciones.
Las cosas deben llamarse por su nombre, simplemente.
Pero...¿cómo es que mi mente voló a todo este choro simplificador?
Muy simple: caminaba con nuestro buen amigo Motilla a comprar una herramienta a dos cuadras de mi casa... su casa... y de regreso nos detuvimos en la tortillería a comprar un kilito de tortillitas calientitas, recién salidas de la máquina. Y ¿qué es lo que hace un mexicano que ha acompañado por las tortillas a su madre, a sus abuelas y demás mujeres del hogar azteca desde niño? Simple y reque te simple: ¡comerse un taquito de sal! Ese taco desnutrido que no lleva más que sal y dependiendo de la tortillería... una untadita de salsa. Es el taco más cercano a los recuerdos de la infancia, al corazón... y para nosotros los que hemos tenido que ir por años al gabacho: un recuerdo imborrable en la memoria que nos dice que hubo mejores días... y nos esperanza por un mañana mejor... un mañana donde podamos comprar y compartir con los nuestros aunque sea un kilito de tortillas.
Así de simple.

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Trujo