Harry Potter 7

Bastó un comentario en una página de Internet para que mi mujer no soltara el hilo de ir a la preventa de el nuevo libro de Harry Potter and the Deathly Hollows (Harry Potter y las Reliquias Mortales en español) para convencerme de que tendríamos que ir a formarnos a una librería (Borders) en Hollywood para ser de los primeros tocados por la mano de dios, o al menos de los dioses que le corresponden a los fanáticos de Potter, y obtener esta séptima primicia antes que la mayoría de los seres humanos que lo comprarán ya en cualquier momento.
Empleados vestidos de personajes de las películas: un chavo que juraba, y no lo digo solo porque se le notara con su actitud cinematográfica sangrona sino que lo escuché cuando coincidimos en el baño, repito: juraba ser igualito al profesor Snape (Alan Rickman), y otro que según él mismo era el doble exacto de Harry Potter y de hecho le aplaudían y le aplaudían... no se si le quite efecto a los aplaudidores el hecho de que ellos se creían parte de la novela, y portaban ropa de estudiantes de Hogwards, bufandas de Harry, y otras hasta vestían escotes y vestidos pegados que recordaban a alguna bruja sexy de estas películas y tal vez de otras. Muchísima gente participaba de la fiesta que significaba estar a punto de ser el poseedor del séptimo libro de J.K. Rowling, una mujer que pasó de ser una mujer maltratada por el mal viviente de su marido a una de las mujeres más ricas y poderosas de Inglaterra.
Ahí me encontraba desde las 9:30pm del viernes, esperando a que dieran las 12:00 de la noche, cuando las brujas y los brujos salen de sus aquelarres buscando sangre fresca para absorver la energía de seres humanos… ah, y también para adquirir el ya tan citado libro… a mi ya me dolían las patrullas, no digamos a mi pequeñuela de 13 años que pasando las horas no dejaba de quejarse del mal estado de sus tamales oaxaqueños… nótese que ya no tenía pies para las 11 de la noche, sino un par de tamales de mole rojo…. Yo sudaba profusamente, y los gringuitos nos veían raro porque mi mujer agarró una revista de la librería y comenzó a echarme aire como esclavo negro de las películas de los sultanes arabescos…. Por su lado los gringos han de haber pensado cómo era posible que esa mujer se sometiera a tan indigna tarea, machista e injusta. Y por el otro lado mi esposa solo deseaba que yo no me disolviera como helado de vainilla…. Bueno, de moca porque soy morenín y la pena la lastimaba al pensar que su hija y yo hacíamos fila solamente para saciar sus ansias fanáticas de asidua lectora del famoso personaje.
Mi hija, mi mujer y yo habiendo noblemente accedido mi esposa, ya habíamos visto en el cine la versión de Harry Potter y la Orden del Fenix en inglés, no solo porque es casi imposible verla en español acá en EUA sino porque ya por tradición doblajerística, Warner no ha podido salir de la maldición de esta serie de películas dobladas, y por una razón u otra quedan horrendas, cuando no tuertas o simplemente aberrantes. No digo que todos mis compañeros hagan un mal trabajo porque adoro la labor de César Arias como Albus Dumbledore o Magda Giner como la profesora McGonagall en la primera película, algún Harry de Víctor Ugarte y alguno que otro personaje en la 1 u otros en la 2 y la 3… pero son como negritos en un arroz blanco…. En general las películas están feas y chipotudas!
Seguía sudando como morsa tomando el sol en una de esas series del Discovery Channel y mi mujer de plano se le cansó el brazo y se fue a sentar a las escaleras, ya como borracha en navidad, mi hija se perdió en la multitud con una caritaaaa que les diré… como de ¡ay yaaaa vámonos!... dieron las 12 y pensé, ya la hicimos es hora de comprar esta madre y salir corriendo de aquí como en las escenas donde las mujeres van a las compras de fin de año arrebatándose la ropa. Pero no tendría tanta suerte, comenzaron a acomodar a la gente por el color y las claves de unas bandas que nos colocaron en las muñecas casi al llegar a la librería, como seleccionando vacas…. Los azules hagan cola acá, los plateados por allá, los naranjas primero que todos…. Yo junto con 4 docenas de nahualones negros, amarillos, rojos, balncos como la leche y brownies (mi color y raza étnica según Schwarzeneger) nos preguntábamos…¿Y los moraditos…. Los que tenemos la cintita moradita…. Para dónde jalamos? Eso lo sabríamos hora y media después… cuando prácticamente ya habían atendido a todos los que SÍ se habían anotado en las listas de preventa. Nosotros fuimos los coladotes…. Los últimos… lo que llegan a la fiesta sin haber sido invitados… como diría don Chava Flores que en paz espante: los gorrones, pero como queríamos librito, pus siéntese y no esté dando lata cabrón! Me dio lástima ver a unos chavitos que estaban igual de ilusionados que iban acompañados de sus papás, padre o madre, que ya se estaban doblando de sueño… pero debo imaginar y aceptar que cuando eres fan de algo la espera bien valió la pena.
Pagamos el libro a las 2 am y salimos hacia el carro a comprar una hamburguesa para matar el hambre nocturna. Soy poseedor, de los pocos en el mundo, del libro de la séptima novela de Harry Potter!!! El problema es que mi mujer casi no me dirije la palabra, estará suspendida en su lectura hasta que termine el libro, y tal vez después de ello… solo tal vez, vuelva a dirijirme la palabra.
Un saludo, y a todos los fanáticos de Potter: disfruten su lectura!

HOSTS

Trujo