Los hombres y las mujeres. ¿Nos entendemos?

Tengo una buena amiga que hace poco volví a encontrar: Lola. Una mujer que ya pasó por muchas partes de la vida, la experiencia del matrimonio y de los hijos, y luego un divorcio necesario con todos sus atributos... el conflicto de que si los hijos para este lado o el otro lado, que los dineros, que los rencores... un jaleo muchas veces inevitable, que podría ser menos desastrozo si uno de ellos cuando no ambos, sacan las garras y lo más “bara bara” de sus personalidades... aceptémoslo, todos tenemos una parte medio o muy oscura que sale cuando peleamos a morir por algo quie queremos o al menos pensamos merecer aunque estemos defecando fueras de la vacinica.
Pero el tema no va específicamente por ahí. Lola y yo platicábamos sobre las enormes diferencias entre la mentalidad entre hombre y mujer o mujer y hombre. Tendemos a ver las cosas de formas tan completamente distinta que en realidad, me extraña que nos parezca extraño el ponernos de acuerdo. Todo mundo sabe que una mujer dice X cosa y los hombres entendemos Y y de ahí se arma la boruca... y de pronto se me ocurre preguntarle si tenía una pregunta especial, una pregunta que querría hacerle a los hombres para contestarse algo que siempre se hubiera preguntado y nunca verdaderamente hubiera comprendido. Y ella me preguntó:
¿POR QUÉ NOSOTROS NO PODEMOS EXPRESAR NUESTRO SENTIMIENTOS, Y CREAR UNA COMUNICACIóN MÁS SOLIDA CON ELLAS?
Mi respuesta es mia y solamente mia, y no pretendo contestar por todos los hombres, pero con esto invito a los demás hombres que difieran de mi respuesta a que lo hagan saber, a ver si este blog nos ayuda a comprender algunas cosas.
MI RESPUESTA
Claro que los hombres podemos expresar nuestros pensamientos y sentimientos, y el hecho de que no lo hagamos igual que ustedes (llorando, o corriendo con la amiga, prima, hermana o madre a platicarle por ejemplo) no quiere decir que no lo expresemos. Por ejemplo: cuando un hombre está muy tenso o preocupado porque el sueldo no alcanza, y se vienen los 15 años de la nena, o el pago de la escuela del chamaco que se gradúa, los hombres no andamos parloteando o gimiendo... tendemos a ponernos medio neuras, hablamos poco (cuando hablamos) porque nos metemos en nuestyra cueva a tratar de hallar una respuesta a el problemón, y cuando logramos resolver el conflicto salimos de la cueva y nos alivianamos. Nos caga que mientras tratamos de hallar la respuesta en ese silencio cavernícola las viejas estén jodiendo con: necesitamos conversar Mario.... algo traes, qué tienes Miguel, qué tienes?.... hablemos para poder resolver esto en equipo, y todas esas cosas que las mujeres dicen con tal de que les digamos algo, y ya obligados y de pésimo humor acabemos con un pleito porque decimos lo que no queríamos decir, y además acabemos gritando: no sabes lo que cuesta ganarse este dinero, y se lo gastan a lo tonto, y quieres y no das... y bla bla bla... un montón de palabras que nunca debieron salir de la caverna de nuestros pensamientos, porque cuando salen en furia se distorsionan y decimos lo que no deseábamos decir. Cuando hubiera sido más simple entender que SÍ EXPRESAMOS... estábamos diciendo: “En este momento no quiero hablar mi amor, déjame tranquilo tratar de resolver este problema que me trae asoleado, y tan pronto lo resuelva te llevo a comer, o te llevo al cine... o cogemos riquísimo... pero luego”. Pero no, las mujeres quieren que se los digamos así, con todas estas letras, sin entender con este estúpido ejemplo, que nuestra forma de expresar es tan válida como la de ellas, y que si nos esforzáramos un poco hombres y mujeres por aceptar como va la forma de nuestras parejas, la vida sería más sencilla.
Dice John Gray que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte. Que hace mucho los hombres llegaron a la Tierra y luego las mujeres llegaron de Venus. Al principio, como evidentemente venían de planetas diferentes hacían un gran esfuerzo por comprender cada palabra que decían los otros... como cuando te comunicas con alguien de otro país, o que por alguna razón no puede hablar... usaban mímica y todo eso para evitar un mal entendido. Pero al paso del tiempo, se nos olvidó que venimos de planetas diferentes y tomamos al pie de la letra las palabras que dicen mujeres a hombres, y hombres a mujeres cuando evidentemente sentimos, pensamos y actuamos por completo diferentemente, y acabamos diciendo que las mujeres dicen sí cuando quieren decir que no... o que los hombres hacen o dicen y etc.
Mujeres: ¿hay alguna pregunta que le querrían hacer a los hombres, una pregunta que saben que incluso su pareja nunca les respondería? Puede ser de sentimientos, o de sexo, o de cualquier cosa que pudiera resolver nuestras relaciones en pareja, y aprovéchense porque después nos toca a los hombres preguntar... y a ustedes: responder. Las reglas del juego son preguntar en serio, no babosadas o sangronadas, como a ver... ¿dónde vivo? Es solo un ejercico para que nos demos cuenta qué poco sabemos los unos de Los Otros.
¡Saludos desde Nueva York!

HOSTS

Trujo